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domingo, 21 de mayo de 2017

MUJERES IMPRESCINDIBLES QUE FUERON LA VANGUARDIA DE ESTE PAÍS


Breve historia de ocho mujeres imprescindibles y 'olvidadas' 

Construyeron la vanguardia de este país. Fueron políticas, maestras, escritoras, actrices, pensadoras, milicianas y fueron perseguidas por ello. Lucharon por la emancipación, por la democracia y a cambio recibieron represión y silencio.

Elecciones en la Unión Republicana Femenina


MADRID.- Construyeron la vanguardia de este país. Fueron políticas, maestras, escritoras, actrices, pensadoras, milicianas y fueron perseguidas por ello. Con la llegada de la Guerra Civil muchas de ellas tuvieron que exiliarse y, después, en una especie de segundo exilio, su voz fue silenciada o discriminada de las grandes líneas de la historia. Son mujeres que han construido país, que han luchado por la emancipación, por la democracia y que, a cambio, han recibido represión y silencio. 

Su legado fue eliminado de un plumazo de la historia de España con la llegada de la dictadura. Después, se fue recuperando la vida y obra de sus compañeros, de nombres como Federico García Lorca o Rafael Alberti, pero ellas quedaron atrás. Dice el historiador Julián Casanova que un hombre de sexta o séptima fila consigue entrar en las páginas de historia, pero que una mujer, salvo que sea de excepcional primera fila, no lo consigue.

"Sin la historia de las mujeres estaremos contando y recuperando la historia de la mitad de la sociedad", señala la profesora de la Universidad Complutense de Madrid y exdirectora de la Cátedra de Memoria Histórica, Mirta Núñez, a Público. Estos son sólo ocho ejemplos de biografías imprescindibles para conocer el pasado del país. Son mujeres extraordinarias cuyos nombres, en caso de aparecer, sólo ocupan un breve en las páginas de historia. 

1. María Luz Morales. Periodista. 

María Luz Morales
Fue la primera mujer en dirigir un periódico en España: La Vanguardia, a día de hoy un logro prácticamente irrealizable ya que, tal y como denunció este medio, ninguno de los veinte periódicos impresos más leídos del país está dirigido por una mujer. Su ascenso a la dirección se produjo el 8 de agosto de 1936, en plena Guerra Civil, cuando el Comité Obrero CNT-UGT que controlaba el diario La Vanguardia la eligió como directora. Cuando llegó ese momento, Morales no era ninguna recién llegada en esto del periodismo.

Comenzó su carrera en la revista Hogar y la Moda. En 1924 comenzó a colaborar con la cabecera del Conde de Godó en la sección cinematográfrica aunque utilizaba un nombre de hombre inspirado en una novela de Benito Pérez Galdós: Felipe Centeno. Era la única mujer de la redacción. Después, pasó a ocupar la sección de Teatro y ahí ya comenzó a firmar con su nombre. Sus textos sobre cine llamaron la atención de la productora Paramount, donde comenzó a escribir diálogos y a adaptar películas estadounidenses a la fonética española.

Tras la victoria franquista en la Guerra Civil, todos los redactores de La Vanguardia fueron cesados y quedaron pendientes de depuración. Les retiraron su pasaporte y se les prohibió colaborar en la prensa. Morales, de hecho, llegó a estar 40 días encarcelada en un convento de Sarriàaunque se negó a hablar públicamente de lo que allí vivió y jamás contó nada de lo que presenció. Morales fue rehabiliatada como periodista en enero de 1978. 

2. Enriqueta Otero: maestra y miliciana

Enriqueta Otero
La historia de Enriqueta Otero da para una trilogía. Maestra de profesión, Otero se alistó como miliciana de cultura en la Brigada Móvil de Choque de la 46ª División y llegó a obtener el grado de comandante. Asimismo, también fue secretaria de Dolores Ibárruri durante la Guerra Civil.

Otero fue encarcelada en Madrid en los últimos días de la Guerra por la Junta de Defensa de Madrid tras el golpe de Estado de Segismundo Casado, que terminó entregando la capital a las tropas franquistas. La mujer fue encarcelada en la prisión de mujeres de Las Ventas con otras militantes comunistas, pero logró protagonizar una fuga masiva de presos y consiguió escapar en tren hasta Lugo, donde se enroló en la guerrilla gallega con el apodo de María Dolores hasta 1946, fecha en la que fue detenida por las autoridades franquistas.

Otero fue condenada a muerte por un tribunal militar, pero, según destaca la necrológica que le dedicó El País en 1989, "una campaña internacional de solidaridad logró la conmutación de la pena y estuvo presa durante 19 años en diversas cárceles españolas". La mujer fue liberada en 1966 y rehabilitada como maestra en 1974, tan sólo un año antes de su jubilación. Aún así, le dio tiempo para poner en marcha proyecto cultural denominado O carriño, que imitaba a las universidades populares de la República. En 1977 fue candidata al Parlamento español en las listas del PCE. Falleció en 1989. 

3. María Teresa León Goyri: escritora

María Teresa León
Escribe la investigadora en Estudios Hispánicos Ana Martínez, que María Teresa León es un ejemplo de "una mujer transgresora que nunca abandonó su lucha y compromiso social". La historia, casi siempre traidora, recuerda a María Teresa León como la mujer de Rafael Alberti, pero León Goyri fue mucho más. Ya de adolescente comenzó a publicar artículos con enfoque feminista en el Diario de Burgos; fue una de las primeras mujeres que pudo divorciarse en España; una de las pocas que pudo acudir a la Universidad a principios del siglo XX; la responsable de que durante la Guerra Civil española se salvaran de la quema numerosas obras que hoy son consideradas Patrimonio Nacional; fundadora del grupo de teatro conocido como las Guerrillas de Teatro y también de la revista Octubre, que será plataforma de escritores y personas de la cultura en defensa de la cultura, y de la publicación El Mono Azul. Así, también fue secretaria de la Alianza de Escritores Antifascistas. 

Tras la Guerra Civil se exilia junto a Rafael Alberti en Francia, Argentina e Italia. Regresó a España junto a Alberti en abril de 1977 con los primeros signos de alzheimer. Moriría en 1988 en Madrid olvidada por casi todos. Esto fue lo que dejó escrito: “Siento que me hice del roce de tanta gente: de la monjita, de la amiga de buen gusto, del tío abuelo casi emparedado, del chico de los pájaros, del beso, de la caricia, del insulto, del amigo que nos advirtió, del que callado apretó los dientes y sentimos la mordedura... Todos, todos. Somos lo que nos han hecho, lentamente, al correr tantos años. Cuando estamos definitivamente seguros de ser nosotros, nos morimos”.

4. María Casares: actriz

Maria Casares
María Casares es un ejemplo perfecto del talento que perdió España por culpa de la Guerra Civil y de la dictadura franquista. Es hija de Santiago Casares Quiroga, que había sido Ministro y Jefe de Gobierno de la II República bajo la presidencia de Manuel Azaña, y que poco antes de terminar la Guerra Civil se exilia junto a su hija en Francia. María tenía 16 años y allí comienza sus estudios de interpretación que le permiten triunfar en la escena francesa con apenas 20 años. Llegó a ser condecorada con la Legión de honor de la República francesa.

Casares no pudo regresar a España hasta 1976 cuando representó El adefesio, de Rafael Alberti. Cinco años después, en 1981, pudo publicar sus memorias en España, Residencia privilegiada, en las que recuerda la relación que mantuvo con personajes como Camus, Jean Paul Sartre, Jean Cocteau o Pablo Picasso. A pesar de que la mayor parte de su vida transcurrió en el extranjero, Casares no renunció nunca a la nacionalidad española aunque afirmaba: "Mi única patria es el teatro".

5. Maruja Mallo: pintora

Maruja Mallo
"Maruja Mallo, entre Verbena y Espantajo toda la belleza del mundo cabe dentro del ojo, sus cuadros son los que he visto pintados con más imaginación, emoción y sensualidad." Así escribía el poeta Federico García Lorca sobre la artista Maruja Mallo, considerada como la más vanguardista de las artistas españolas del siglo XX y diosa española del surrealismo. Miembro de la Generación del 27, Mallo colaboró intensamente con Rafael Alberti quedando los decorados del drama Santa Casilda como testigo.

En 1932 dio el salto a París consiguiendo exponer por primera vez en la Galería Pierre Loeb. Allí entra en contacto con André Breton, Picasso, Miró, Péret, Aragon, Arp, Magritte y el grupo Abstraction-Création del que formaba parte Joaquín Torres-García. No obstante, su dedicación al arte fue combinada con sus ideales políticos. Fiel a la II República, Mallo participó en las Misiones Pedagógicas y ejerció de profesora en el Instituto de Arévalo, en el Instituto Escuela de Madrid y en la Escuela de Cerámica de Madrid.

Cuando explota la Guerra Civil, Maruja Mallo se encuentra en Galicia enrolada en las Misiones Pedagógicas. De ahí huye a Portugal y después a Argentina continuando con exposiciones en Buenos Aires, Nueva York o Londres, entre otros lugares. Regresa a España en la década de los 60. Hasta pocos años antes de su muerte no obtuvo el reconocimiento en España que sí había recibido internacionalmente por su talento. 

6. Federica Montseny

Esta mujer es la primera ministra de la historia de España. De ideología anarquista, llegó a la cartera de Sanidad en plena Guerra Civil y ejecutó reformas imprescindibles en el terreno higiénico y de salud pública, medidas pioneras sobre prevención de la enfermedad, eugenesia, sexualidad, control de la natalidad y reguló el decreto de interrupción voluntario del embarazo.
Federica Montseny
Asimismo, Montseny también quiso acabar con la prostitución y creó los liberatorios, espacios donde las prostitutas entraban y salían libremente, recibían instrucción y tratamiento médico, recuperaban autoestima y eran preparadas para incorporarse a la esfera laboral. Con el final de la Guerra Civil, Montseny se exilió en Francia donde fue perseguida tanto por la policía nazi como por la franquista, que pidió su extradición aunque las autoridades francesas la denegaron.

Se instaló en Toulouse y siguió divulgando sus ideas en medios anarquistas. Dos años después de la muerte de Franco, Montseny regresó a España y continuó desde su país su activismo en pro de la CNT. En sus últimos años reivindicó al Estado la devolución del patrimonio sindical incautado a la CNT tras finalizar la Guerra Civil, se opuso firmemente a los Pactos de la Moncloa y al recién instaurado sistema político constitucional español.

7. Clara Campoamor

Durante las últimas elecciones generales, el Ministerio del Interior difundió un tuit en el que aseguraba que las primeras elecciones generales democráticas se celebraron en España en 1977. La frase llevaba trampa. Las primeras elecciones democráticas en España se celebraron el 19 de noviembre de 1933, fecha en la que por primera vez acudieron a votar tanto los hombres como las mujeres en sufragio universal. 
Clara Campoamor en 1936
La principal responsable de aquel logro histórico fue Clara Campoamor. Ella fue la que defendió el derecho al voto a la mujer en un duelo en el Congreso frente a otra mujer, Victoria Kent. La segunda defendió ante la Cámara un aplazamiento de la aprobación del derecho a votar para las mujeres argumentando que aún no estaban suficientemente emancipadas y que sus voto irían a parar a las derechas.

Campamor replicó: ""Señores diputados: lejos yo de censurar ni de atacar las manifestaciones de mi colega, señorita Kent, comprendo, por el contrario, la tortura de su espíritu al haberse visto hoy en trance de negar la capacidad inicial de la mujer (...) ¡Las mujeres! ¿Cómo puede decirse que cuando las mujeres den señales de vida por la República se les concederá como premio el derecho a votar? ¿Es que no han luchado las mujeres por la República? ¿Es que al hablar con elogio de las mujeres obreras y de las mujeres universitarias no está cantando su capacidad? Además, al hablar de las mujeres obreras y universitarias, ¿se va a ignorar a todas las que no pertenecen a una clase ni a la otra? ¿No sufren éstas las consecuencias de la legislación? ¿No pagan los impuestos para sostener al Estado en la misma forma que las otras y que los varones?"

A pesar de este éxito, Campoamor vio como dentro de la propia República se le cerraron las puertas. En 1934 abandonó el Partido Radical por su subordinación a la CEDA y por la represión de la insurrección revolucionaria de Asturias. Trató de unirse a Izquierda Republicana pero su admisión fue denegada. Fue entonces cuando escribió y publicó —en mayo de 1935— Mi pecado mortal. El voto femenino y yo, su testimonio personal de las luchas parlamentarias. Murió en el exilio. 

8. Margarita Nelken

Margarita Nelken
Esta mujer fue la única mujer que consiguió ser diputada en las tres legislaturas de la II República. Si bien Clara Campoamor, Victoria Kent y Margarita Nelken fueron elegidas diputadas en 1931, sólo la última consiguió revalidar su escaño en las elecciones de 1933 y de 1936, siempre con el PSOE. No obstante, en 1937, en plena Guerra Civil, se pasa al PCE y en 1944, ya en el exilio, abandona también el Partido Comunista.

Nelken comenzó su activismo en la adolescencia. Ya en 1919 escribía el artículo La condición social de la mujer donde denunciaba "son innumerables los refranes españoles que limitan la actividad de la mujer al círculo de los quehaceres domésticos" y que "la preparación de la mujer para algo que no sea estrictamente el matrimonio, parece cosa insólita que debe ser ridiculizada".

Con la victoria de las tropas de Franco, cruzó la frontera francesa durante la retirada general de Catalunya. Trabajó en la asistencia a los refugiados republicanos internados en los campos de concentración franceses y, a finales de 1939, se exilió en México, donde trabajó en la Secretaría de Educación Pública, colaboró con el gobierno republicano en el exilio, participó en las actividades de la Unión de Mujeres Españolas. En octubre de 1942 fue expulsada del PCE tras haber criticado la política de la UNE. Falleció en México en 1968. 

sábado, 20 de mayo de 2017

LA EMPERATRIZ CHINA QUE SE CONVIRTIÓ EN UN DIOS VIVIENTE


EL PODER DE UNA MUJER: WU ZETIAN

‹‹El aspecto de un hombre, el semblante de un dragón y el cuello de un fénix, que recuerda al legendario Fuxi, indican un individuo que será muy célebre. Si además este bebé fuera una niña, podría convertirse en la soberana de un imperio.››Yuan Tiang-gang
Tras un penoso ascenso por el Monte Liang (cerca de la actual Xian), llegamos a la entrada del Mausoleo Qianling, donde encontramos dos grandes estelas memoriales dedicadas a un emperador, Gaozong, con un extenso epitafio, y a una emperatriz, Wu Zetiancon un vacío de inscripción escalofriante; motivos siniestros que hacen pensar en el odio de la familia que había dominado y depuesto. La custodia de gigantescas estatuas de caballos y guerreros, la decapitación de las estatuas de los embajadores extranjeros, el daño realizado a las lápidas conmemorativas y el vacío en el epitafio de la Emperatriz, le lleva al visitante a adentrarse en ese mundo de misterios y escándalos  que se cosecharon en época de Wu.
Tumba de Wu Zetian. Estela vacía de inscripción. Mausoleo Qianling (Shaanxi). Fuente.
Tumba de Wu Zetian. Estela vacía de inscripción. Mausoleo Qianling (Shaanxi). Fuente.
Nacida en el seno de una familia noble en la provincia de Shandong en el 625, durante la dinastía Tang (617-907), pasó a formar parte de las 122 mujeres que constituían el harén del emperador Taizong (1). Tras la muerte de éste en el 649, su hijo, Gaozong (628-683), subió al trono  y las concubinas —entre ellas Wu— fueron enviadas a un convento de monjas. El fin de la imagen pública de Wu estaba cerca si no fuese porque el emperador Gaozong la trajo consigo a la corte imperial en el 654. En su ascenso al poder, se sucedieron una serie de crímenes en los que eliminó de su camino a amigos, familiares y amantes, hasta destronar a su hijo y convertirse en la soberana absoluta de China.
Siendo su historia mucho más compleja, e incrementada por la ardua tarea de separar la realidad de la ficción, aquí no trataremos su vida, sino el poder —como parte del especial de este mes— que es lo que personifica la figura de la Emperatriz Wu: la única mujer china conocida como diosa viviente y gobernante de todo bajo el cielo. Ya lo predijo el adivino Yuan Tiang-gang en el 627, cuando visitó la casa de la familia del gobernador de Lizhou (cerca de la actual Sichuan). Lo que no sabía es que aquel bebé vestido con ropas de niño y en los brazos de su niñera, era una niña.
El inicio de su ascenso se produjo en el 655 cuando se convirtió en la primera esposa del emperador Gaozong, nombrando heredero al trono a su hijo un año más tarde. A partir de este momento, y con el traslado de la capital a la ciudad de Luoyang por consejo de Wu–geográficamente más céntrica y mejor comunicada con el este de China, era menos vulnerable a un ataque enemigo que la antigua capital, Chang´an-, su mandato como soberana estaba cerca. Hecho acelerado a partir del 660, cuando el emperador Gaozong cayó enfermo y  dependía en gran medida de Wu; situación que le otorgaba el control de la información que disponía el emperador a la hora de tomar decisiones. Él tenía la última palabra, pero Wu controlaba todo su vocabulario. Bajo la sombra del Emperador, Wu emprendió reformas que la vanagloriaban: redujo los impuestos en agricultura y seda, repartió entre granjeros las tierras colindantes a la muralla de la ciudad, desmovilizó muchos destacamentos de los ejércitos Tang con una resolución pacífica de conflictos, restringió las obras públicas y suprimió las que no eran imprescindibles, alentó a los ciudadanos a que se comunicaran con el soberano… entre otras medidas.
Wu en edad avanzada contenida en el libro de la dinastía Song del Sur, Sanlitu (1176). Fuente
Wu en edad avanzada contenida en el libro de la dinastía Song del Sur, Sanlitu (1176). Fuente
Su astucia y sabiduría quedó reflejada para la posteridad en la ceremonia religiosa más importante de la historia de China, el Feng-Shan, de la cual se apropió la Emperatriz. El Feng-Shan consistía en una ceremonia religiosa compleja, en la que el emperador ofrecía sacrificios temporales y anunciaba sus éxitos al cielo al pie y en la cima de la montaña Taishan (actual Shandong). Fue ella quien le propuso a Gaozong que la realizase, hecho que aceptó de buen agrado (2) . Cuando llegó el momento en el 666 y al pie de la montaña, Wu dio un giro en los acontecimientos. Bajo la premisa de una incorrecta ejecución de la ceremonia bajo las dinastías anteriores —hecho que les había llevado a perder el Mandato del Cielo (3)— los hombres se vieron obligados a despejar la montaña una vez que habían realizado parte del sacrificio, y a observar en la distancia el resto de la ceremonia, donde Wu y su séquito de doncellas realizaron el resto del ritual. Sus argumentos fueron que el Cielo era masculino —yang— pero la tierra era femenina —yin— y atendida por espíritus femeninos, por lo que parte de la ceremonia les correspondían a las mujeres. Con ello se insinuaba que a lo largo de los siglos, los eruditos de la obra de Confucio habían interpretado erróneamente las antiguas leyendas y las mujeres habían sido iguales que los hombres y, por tanto, no subordinada a éste.
Un nuevo suceso para su ascenso a Emperatriz le llegó de la mano de Huayi, un monje budista afín a Wu. La religión budista era una importación llegada a través de la Ruta de la Seda, que ofrecía consuelo en el sufrimiento y la esperanza de una vida mejor en el próximo mundo. Hasta el 691 —ño que Wu convirtió el budismo en religión oficial— la religión del estado chino seguía consistiendo en ceremonias de adoración a los ancestros. En el 664, el célebre monje budista Xuanzang, antes de morir, dirigió las últimas palabras a sus seguidores donde defendía el fin del mundo y la llegada del salvador de la humanidad, Maitreya, para impulsar una nueva era de paz. Estas palabras fueron redirigidas hacia la figura de la Emperatriz cuando se descubrió que uno de los textos budistas —existen detractores que defienden la falsedad del documento— sugería que la próxima reencarnación de Buda tendría lugar en el cuerpo de una mujer. El sacerdote Huayi, principal artífice de esta creencia y partidario de que la reencarnación ya se estaba produciendo con Wu, justificaba sus argumentos en la teoría de que Maitreya eliminaría toda maldad del mundo, residiría al este del río y erigiría una ciudadela de la transformación. ¿No era Wu, con sus reformas, la que estaba acabando con la corrupción y creando una vida mejor para el pueblo llano? ¿No era ella quién había mandado trasladar la capital a Luoyang, y ésta se encontraba más o menos al este del río? y ¿no fue ella quien mandó construir el Templo de la Iluminación tiempo atrás (4)? El nombre de Wu estaba en alza y en el 690 uno de sus funcionarios le propuso que se convirtiera en gobernante de todo bajo el cielo, hecho que aceptó su propio hijo, convirtiéndose en la primera mujer huandi —emperador— de la historia de China. Con ella comenzó y finalizó su propia dinastía, Zhou , en honor de los soberanos del pasado de la historia de China, época de los sabios Laozi o Confucio. Los quince años que gobernó fueron tranquilos, caracterizado por la lucha contra la corrupción del estado chino —al menos hasta fines de su gobierno— amada por el pueblo llano, pero odiada por el resto, que veían en ella a una usurpadora y violadora de las leyes de sumisión de la mujer que defendía Confucio.
En el 705, Wu abdicó tras un golpe de estado protagonizado por sus detractores y su hijo Zhongzhong, acabando con la dinastía Zhou y restituyendo la dinastía Tang. Wu se retiró al Palacio del Alba —en Luoyang occidental— hasta sus últimos días.
Representación de Wu Zetian en Detective Dee y el misterio de la llama fantasma (2010). Fuente
Representación de Wu Zetian en Detective Dee y el misterio de la llama fantasma (2010). Fuente
Wu Zetian ha pasado a la historia por las purgas acaecidas sobre sus enemigos y por sus tendencias sexuales, fama que le adjudicaron sus adversarios. Famosa por reclamar la igualdad para la mujer, y una gran reformadora del mundo en el que vivió, gobernó bajo la sombra de un emperador débil, hasta convertirse en soberana, no sin antes batallar por ello. En su aspiración a diosa modificó más de una decenas de caracteres, en los que la palabra ‹‹nación›› contenía su propio nombre —convirtiéndose en el centro de la nación y en su esencia— y la palabra ‹‹ser humano›› se alteró en su estructura para configurarle su principio femenino. Ella encarna el poder de una mujer fuerte que desafió las normas confucianas de la época.
Dos mujeres deberían ser incluidas en la lista, exclusivamente masculina, de Grandes Emperadores —Wu de la dinastía Han, Taizong de la dinastía Tang o Kangxi de la dinastía Qing— de China, y Wu es una de ellas.  Habrá que esperar más de 1000 años para volver a ver a otra gran señora sentada en el trono de China.

(1) La mayoría de las concubinas de los emperadores eran hijas de miembros de la nobleza que aguardaban la esperanza de que alguna de ellas se convirtiera en la madre del heredero.
(2) Solo existen tres sacrificios Feng-Shan comprobados hasta la dinastía Tang, y el último hacía seiscientos años.
(3) Concepto desarrollado por el Duque de Zhou, miembro de la dinastía Zhou (1050 a. C. a 256 a. n. e.), como justificación al derrocamiento de la dinastía Shang, y en la que se defendía que el ‹‹Cielo›› bendecía al gobernante justo y castigaba al déspota.
(4) Constituía un símbolo legendario de poder imperial y el creador de éste, otra vez Wu, pasaría a la posteridad como el más grande Emperador de todos los tiempos.

jueves, 18 de mayo de 2017

BAJO LA SUPERFICIE

Islas Andamán, India

Indonesia

Israel

Florida, Estados Unidos

Archipiélago de Zanzibar, Tanzania

Sudáfrica

Bora Bora, Taití

Sudáfrica

Brasil

Mar Caribe, México

Isla Danko, Antártida

Sipadan, Malasia

Argentina

España

Egipto

La isla de Palawan, Filipinas

Gruta Azul, Italia

República de Palau

Madeleine, Canadá

Mar Flores, Indonesia

Suiza

República de Fiji

Green Lake, Austria

Nueva Caledonia

Papua - Nueva Guinea

jueves, 11 de mayo de 2017

LA EPIDEMIA DEL BAILE DE SAN VITO (1518)


En julio de 1518, una mujer conocida como Frau Troffea se adentró en una estrecha calle de Estrasburgo y comenzó un baile que duró entre cuatro y seis días. A finales de esa semana, otras 34 personas se habían sumado a ella y en un mes ya eran 400 las que bailaban y brincaban al unísono. En aquel verano decenas de personas murieron de ataques al corazón, derrames cerebrales y puro agotamiento debido a aquel frenético baile.
Conocido como el “Baile de San Vito”, este extraño acontecimiento, conocido también como el baile de la peste” o la epidemia de 1518, ha dejado perplejos a los científicos que han intentado encontrar una causa para este hecho espontáneo, sin sentido, e incluso mortal en última instancia. El historiador John Waller, autor del libro, “Tiempo para morir: La Extraordinaria Historia de la plaga de baile de 1518”estudió la enfermedad y, al parecer, resolvió el misterio.
“Que este hecho histórico ocurrió es indiscutible”, dijo Waller. Explicó que los registros históricos que documentan las muertes por “baile”, los médicos, los sermones de la catedral, las crónicas locales y regionales, e incluso las notas emitidas por el Ayuntamiento de Estrasburgo durante el apogeo de la epidemia, no dejan lugar a dudas de lo que allí sucedió.
“Eran simplemente temblores, agitación o convulsiones; aunque sus brazos y piernas se movían como si estuvieran bailando a propósito”
Antes de los sucesos hubo una serie de hambrunas como resultado de inviernos fríosveranos abrasadores, las heladas y las tormentas de granizo que arrasaron los cultivos, lo que llevó a la desnutrición de muchas personas que se vieron obligadas a matar a todos los animales de sus granjaspedir préstamos y, por último, salir a las calles pidiendo limosna…
La viruela, la sífilis, la lepra, e incluso una nueva enfermedad conocida como “el sudor Inglés” se extendió por toda la zona. Una de las teorías era que podía ser causado por el Cornezuelo de Centeno, pero rápidamente lo descartaron, puesto que que el LSD provoca visiones, no energía para “bailar”.
Las cuestiones culturales influyeron en este comportamiento colectivo; las supersticiones, los miedos y las creencias que rodeaban el entorno social… Todo esto era un excelente caldo de cultivo para que se iniciara este tipo de inconsciente acción colectiva. Al parecer, no era ni más ni menos que un estado de trance involuntario, alimentado por el estrés psicológico, cuyo resultado lo podemos palpar en que afectó solamente a los grupos sujetos a graves dificultades sociales y económicas.
Hubo al menos otros siete brotes de la epidemia de baile que tuvieron lugar en Europa, sobre todo en los alrededores de EstrasburgoEn la historia más reciente, se produjo un brote importante en Madagascaren la década de 1840, en los que “la gente bailaba salvajemente, en un estado de trance, convencidos de que estaban poseídos por espíritus”.
Aunque quizás el caso más extraño documentado de enfermedad masiva fue la epidemia de risa de Tanganica en 1962. Un artículo publicado al año siguiente en el Diario de Medicina de África Centraldescribió lo que pasó:
Como resultado de una broma entre los estudiantes en un internado de Tanzanialas jóvenes se echaron a reír incontroladamente. Al principio hubo arranques de risa, y luego se extendieron por horas y días…
Las víctimas, casi todas mujeres, sufrieron doloresdesmayosproblemas respiratorioserupciones cutáneas y ataques de llanto; todo los síntomas relacionados con la risa histérica. Demostrando el viejo adagio de que la risa puede ser contagiosa, la epidemia se propagó a los padres de los estudiantes, así como a otras escuelas y las aldeas circundantes. Dieciocho meses pasaron antes de que la epidemia de risa terminase.
La plaga del baile nos revela los extremos a los que el miedo y la irracionalidad nos puede llevar.

domingo, 7 de mayo de 2017

NAPOLEÓN LAS LATAS DE CONSERVAS Y EL LÁPIZ

En 1795, Napoleón Bonaparte estaba teniendo problemas con sus líneas de suministro. En concreto, eran demasiado largas para los métodos de conservación de alimentos de la época, lo que hacía difícil proveer a sus tropas de la comida que necesitaban. De este modo, se ofreció un premio de 12.000 francos para cualquier persona que inventara un método de conservación que permitiera que la comida de su ejército permaneciera intacta durante sus largos viajes.

Fábrica de latas para conservas de pescado en Francia a finales del siglo XIX
Fábrica de latas para conservas de pescado en Francia a finales del siglo XIX

En 1810Nicholas Appert ganó el premio por su método para mantener los alimentos frescos por esterilización. Aunque no entendía exactamente por qué funcionaba, Appert descubrió que los alimentos se mantenían frescos durante largos períodos de tiempo si se sellaban herméticamente en un recipiente, en su caso, un frasco de vidrio, y luego se calentaban. Más tarde ese mismo año, un inventor, Peter Durand, recibió una patente del rey Jorge III por la primera lata del mundo hecha de hierro y estaño. En combinación con el método de esterilización de Appert, a largo plazo la conservación de alimentos enlatados se hizo posible.
Mientras que el método para mantener fresca la comida ya estaba al alcance, las tropas de Napoleón tenían dificultades para conseguir la comida. Las primeras latas eran demasiado gruesas. Como podemos imaginar, las primeros latas se abrían por fuerza bruta. “Aplastar con un martillo y un cincel” era la técnica más común. No era el mejor método, pero conseguía su propósito.
Estas primeras latas sólo podían ser producidas a una velocidad de 6 por hora, incluso con los trabajadores más cualificados. Hubo un gran avance en la producción en unas pocas décadas y, en 1846Henry Evans inventó un método para hacer una lata de un solo movimiento. Esto aumentó la producción a cerca de 60 latas por hora, una drástica mejora sobre los métodos anteriores. Un año más tarde, Allen Taylor patentó su método de sellado de la máquina de producción de envases de hojalata. Como se perfeccionaron estos métodos, lo que permitía hacer las latas más delgadas y más rápidamente producidas, estas comenzaron a popularizarse, y ya se hizo necesario producir una herramienta específica y práctica para abrirlas.
latas de mejillonesLa primera herramienta de este tipo apareció en 1858casi medio siglo después del invento de la lata, cuando Esdras Warner patentó el primer abridor de latas. Este diseño se hizo conocido como el abrelatas “bayoneta y hoz”. Se puncionaba la lata con la “bayoneta”, y luego la parte de “hoz” abriría la tapa. El abridor dejaba bordes extremadamente duros y por lo tanto nunca tuvo éxito a largo plazo.
Otro diseño, en 1866, fue hecho por J. Osterhoudt. Su patente combinaba el abridor y la lata en uno. En concreto, se trataba de una lata que venía con su propia llave de apertura. Esto es similar a muchas latas de sardinas que seguimos viendo en la actualidad.
El abridor de latas que la mayoría de nosotros utilizamos hoy fue inventado en 1870 por William Lyman. Su diseño original tenía una rueda simple que rodaba por el borde de la lata, y el corte se abría a su paso.El diseño final para este invento se hizo añadiendo bordes dentados a la rueda. La primera versión eléctrica de este diseño no se produjo hasta medio siglo después, en diciembre de 1931.
El Lápiz
Las guerras napoleónicas no sólo ayudaron a desencadenar la invención de un método mejor para la conservación de los alimentos, sino también del lápiz de hoy en día. Durante ese tiempo, Francia no pudo importar lápices de Gran Bretaña, que tenía el único suministro de grafito sólido puro en el mundo.Nicholas Jacques Conté, que era oficial en el ejército, descubrió que si se mezclaba polvo de grafito con arcilla, podía formar una mezcla que, tras meterla en el horno que daría el mismo resultado. Por primera vez, esto permitió la fabricación de lápices de alta calidad sin necesidad de palos de grafito puro de Gran Bretaña. Esto es más o menos cómo se hacen los lápices en nuestros días.